miércoles, 16 de enero de 2008

Oda a Los Monegros

Estepa

de olvidadas sabinas

sacudidas por el tiempo

sufriendo y protegiendo

la tierra que pisa el hombre.


Siento

un tremendo cierzo

que hace temblar al cielo,

cae

la amenaza como un trueno

y en un vuelo

huye la vida lamentada

desesperada y callada

de donde el hombre

apuesta resignado

un destino desgarrado.


La aridez

sangrará arena y sabia

de una muerte de la que no puede huir

construida por la insensatez

por un dinero sembrado

que no recogerán

los hijos que vistes nacer.


Así te quieren

sin ti sabina

sin mí

porque sin ti no sé vivir

en un cielo de estrellas de neón

en un horizonte sin pasado

donde un extraño cierzo

sacudió la ultima razón.


¡Tierra¡

si no gritas

gritaré y elevaré mis versos

hasta el mismo Sol

que dio la sed

a este océano de sentimientos

aún llamado Los Monegros.


Coordinadora Los Monegros No se Venden!!!

1 comentario:

Dulzis dijo...

muy bonita poesía.